M. M. y sus Manos en Mí.
No me anestesies porque me quiero escapar
Importa poco si me querés matar
Luego de trabajar en tus formas
Beberé del licor que tomas
Basta ya con tratarme de clausurar.
El juego me entretiene y me convierte
Tenés algo nuevo, dulce, algo que pervierte
No te sientes sólo para contemplar
Me gustaría que te animes a jugar
Pues mis manos solas no pueden sostenerte.
Enfoco hacia vos todo el plexo solar
Te conozco, te descubro, y querés ambular
Me abro a recibir una lengua sacramental
Luchando te ofrezco una resistencia paranormal
Si tus dedos me quieren hacer volar.
Las manos santas, puras, tan sucias de mí
María Magdalena, santa sin castidad por aquí
Sos mi guía nocturna del insomnio
Sos causa y efecto de mi manicomnio
Locura por vos, mi perversa doncella, pasión pro tí.
Ilusión, tirame un hueso de tu vestido por el suelo, amor.
Noqueame, orando a Dios para no fallar en cada duelo.
Te veo flotar, delirar, gemir y llorar, y no resuelvo
¿Qué debo hacer para aumentar en vos ese deseo?
domingo, 13 de abril de 2008
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